sábado, 2 de abril de 2016

Por la Esquinas te recuerdo (Parte 1)

Aquellos que vivimos en Caracas conocemos muy bien a que a lo largo de las diversas cuadras que rodean el casco histórico de la capital se aprecian el símbolo más antiguo de la creatividad caraqueña: Las Esquinas de Caracas, aquellos espacios donde, por distintas situaciones, anécdotas, personas o sencillamente ordenamientos coloniales tenían nombre que podían inspirar cierta solemnidad o la más grata jocosidad del caraqueño, haciéndolas mucho mas amenas a la hora de pedir las direcciones.

En este caso analizaremos 7 esquinas de Caracas con el respectivo significado para comenzar un recorrido para desentrañar la historia de estos espacios que se han vuelto parte indispensable en la idiosincrasia del venezolano:

Esquina de Sociedad: Esta debe su nombre porque allí se encontraba a principios del siglo XIX una casona con puertas de madera, zaguán de huesitos, corredor de ladrillos y un gran jardín rodeado de elegantes pilares, en la cual se instaló en 1811, la “Sociedad Patriótica”, factor decisivo en el establecimiento de la República de Venezuela, donde se escuchó por primera vez a Simón Bolívar motivar al pueblo a buscar la Independencia de España. Personajes como Francisco de Miranda, Miguel Peña, Antonio Muñoz Tébar, Francisco Espejo, los hermanos Salías, Vicente Tejera y Coto Paul, entre otros, se reunieron en este sitio para buscarle una solución a la opresión que vivía Venezuela en aquél momento. Discutían contra las incertidumbres de los Representantes al Congreso y exigían la Declaración de la Independencia.


Esquina de Gradillas: En este punto existían unas gradas o “gradillas” que bajaban a la Plaza de Armas o Plaza Mayor en la época de la colonia (hoy Plaza Bolívar), el primer registro oficial del nombre de esta esquina data del año 1572 cuando fueron enviados los primeros planos de la ciudad al Rey.

Esta es una de las esquinas más importantes de la ciudad por encontrarse en el verdadero corazón de Caracas, diagonal a su plaza principal y por ser unas de las primeras bautizadas por la voz popular.


Esquina Principal o Esquina del Principal: Esta esquina fue conocida en los tiempos de la colonia como Cárcel Real, ya que allí se encontraba una prisión para reos del Estado, que fue clausurada luego que un hundimiento del suelo permitiera a los transeúntes observar los cuerpos y huesos de algunos presos que permanecían colgados de cadenas ancladas a paredes y techos.

Luego adquirió su nombre en 1785, cuando en ese punto de Caracas se funda el Teatro Principal, por haberse encontrado allí la sede de la Guardia Principal que defendía la ciudad de los ataques piratas. Por eso es llamada de esa manera.


Esquina de La Torre: Debe su nombre a la torre de la Catedral de Caracas, construida por el maestro de carpintería Juan de Medina, con diez campanas muy sonoras, es testigo del pasar del tiempo caraqueño. Originalmente, esta esquina era muy aristocrática, un lugar muy silencioso y severo, por lo que no gozaba de la simpatía de la mayoría de los pobladores de la ciudad.

La celebridad de esta esquina viene dada porque a pesar de los terremotos que ha sufrido la ciudad esta torre nunca se ha caído, en lugar de ello, cuando quedó inclinada producto de un sismo, volvió a su posición original con otro, quedando este evento como un fragmento muy importante de la historia caraqueña.


ESQUINA SOCORRO

Antes de que se construyeran la avenida Fuerzas Armadas, existía un "puesto de socorro" y por ello adoptó su nombre. Algunos dicen que era por el emblema del dios de Socorro que había sobre la puerta del local, pero no es cierto. Su nombre deriva solamente debido al puesto que una vez existió en ese lugar de la Caracas de ayer. Esto indica a nuestro entender, que los hechos más corrientes suelen ser el origen de un nombre.


ESQUINA EL CUJI

Según cuenta la leyenda, en esta esquina se alojaba un zapatero llamado Carrasquero. Este señor era algo extraño, era como una especie de astrólogo. Él veía señales de muchas cosas que podían suceder, en el movimiento de las estrellas, las ramas de los árboles y hasta en el aullido de los perros. 

Dicen que él tenía visiones acerca de un tesoro enterrado cercas de una mata de cují. Así que decidió hablar con un monje del Monasterio de San Jacinto y preguntarle que podía hacer para localizar con más exactitud el sitio donde estaba el tesoro. 

El monje, para jugarle una broma al señor Carrasquero le dijo que fuera al sótano de la iglesia a la medianoche para que algún espíritu le informase lo que quería saber. 

El señor Carrasquero acudió al sitio a la hora indicada, y efectivamente, le apareció un espíritu quien le dio unas indicaciones absurdas y que casi lo mató del susto. Luego, el monje fue en busca del señor Carrasquero y lo encontró asustado debajo de unas escalinatas. Así que esta graciosa historia lleva el nombre del apacible árbol que le dio sombra al zapatero: El Cují.


ESQUINA ÑA ROMUALDA

En este sitio (hoy cubierto de cemento y por donde pasa una amplia avenida) tiene un origen muy humilde: El de la señora Romualda. Esta señora tenía una pulpería donde servía suculentas comidas, al igual que las bebidas de costumbre. A esta señora se la puede comparar, tal vez, con el Coronel Sanders, en que preparaba y servía un mondongo “como para chuparse los dedos”. Un mondongo que era apreciado par la crema y nata de Caracas, incluyendo el presidente Páez.


(Continuara)

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